domingo, 22 de marzo de 2009

Los Archivos P2P ¿Generosidad o Robo?

Después de las distintas lecturas que manifiestan la opinión y la explicación de la controversia creada a cuenta de los archivos P2P, como usuario creo que toda la polémica gira realmente entorno a dos posiciones que aunque son independientes están aliadas. Me refiero al ámbito político y al mercantil; desde la clase política se objeta por la propiedad intelectual, en ese sentido me ha gustado la pregunta que Javier Lorente Fontaneda le hace al gobierno socialista, en el apartado de Opinión publicado en el periódico El País el 24/12/2008 “P2P o la democratización de la cultura” En la que le pide al gobierno sopese y valore las dos variables; por un lado la democratización de la cultura, de otra la propiedad.
Defendiendo la democratización de la cultura tenemos al ministro Noruego Solhjell que defendiende los archivos P2P por el beneficio que supone para el acceso a la música y a la cultura, ha dicho “…Pero la televisión no mató a la radio, la Web no mató al libro, y las descargas no van a matar a la música. Al contrario, la Web es genial para difundir la música y otras artes. Los artistas pueden hacer llegar su trabajo a mucha más gente, y nosotros podemos acceder a toda la música del mundo cuando queremos. ¡Fantástico! (...)
Sinceramente no creo que el gobierno y mucho menos los mercados estén preocupados por si la Web matara o no a la cultura, lo que realmente les preocupa es que esto no les sale rentable y por eso están armando tanto ruido.
El sistema P2P ha sido una herramienta útil para salvar la descatalogación de los conocimientos que el mercado ha considerado ineficaces para su objetivo.

Si fuesen capaces de ser más generosos y no fuesen tan ambiciosos, se darían cuenta de que cuando yo como usuario comparto un archivo P2P no estoy haciendo otra cosa que dejar algo que es mío y por lo que ya he pagado, siempre y cuando lo utilice de forma privada no usándolo con fines lucrativos, y es aquí donde realmente tienen que fijarse en la gente que esta haciendo de la piratería su negocio. Por último decir que estoy en contra de la gente que de forma ilícita copia y vende CD, DVD Etc. a través de los Top Manta o de cualquier otra forma y creo que es a ellos a los que hay que perseguir.

lunes, 16 de marzo de 2009

EL HIPERTEXTO LITERARIO



Las lecturas de dos de los cuentos de Jorge Luis Borges, “El Jardín de senderos que se bifurcan” y “El Libro de arena”, nos muestran como el hipertexto literario existe desde que existe el texto escrito ya que cada lector que se acerca a un texto, no sólo sacara sus propias conclusiones, sino que como dice en un articulo Publicado por Richard Uribe Hincapié “El término Hipertexto plantea de lleno una cualidad intrínseca del ejercicio literario: múltiples vías, salidas, trayectos, conexiones. La posibilidad esencial para hablar de “Literatura Universal” unida de principio a fin por un tejido genésico que establece proyecciones e intimidades. Esa Intimidad que encontramos al leer un texto del Antiguo Testamento con un poema de Charles Baudelaire, o de un cuento de Edgar Allan Poe con una obra de Sófocles, atestigua precisamente la potencia esencial del texto literario como Hipertexto fundacional”. http://www.blogger.com/blog-this.g


De forma que cada individuo establecerá las conexiones que le irá sugiriendo el texto y ello a su vez dependerá de su forma de ser, de su cultura, de sus conocimientos, etc…
De ahí que en el cuento “El Libro de arena” Se nos muestre un libro que siempre es nuevo para el que lo lee, nunca se repite es infinito sin un principio sin un final, cómo el tiempo, pero también como las personas, en el sentido de que todos cambiamos, cada día las situaciones que vives te hacen ser distinto como en la metáfora que dijera Heráclito: “Nadie se baña dos veces en el mismo río” por eso en el cuento cada vez que abrían el libro empezaba de forma distinta, nunca se repetía.
Pero sin duda el que me ha sugerido más cosas y me ha gustado más es “El Jardín de senderos que se bifurcan”. En él su autor, o por lo menos así lo entiendo yo, nos muestra a través de una metáfora, en la que: el libro es el laberinto y el laberinto no es espacial sino temporal, lo mismo que en el “Libro de arena” en cuanto al tiempo infinito y las distintas lecturas que un mismo texto tiene, hasta aquí, quizás, es algo que se repite pero lo que encuentro diferente es que en “El Jardín de senderos que se bifurcan” nos muestra como al igual que las personas que en la vida estamos continuamente tomando decisiones que nos van llevando a lo que nos acontecerá después, el texto lleva implícito el hipertexto, que cada cual elige según lo anteriormente citado, a saber, cultura, formación…. También nos muestra como las decisiones que tomamos en la vida pueden ser vistas por otros de diferente forma a como nosotros lo entendemos, es aquí donde creo que habla claramente del hipertexto literario.
Albert le dice a, Yu Tsun:
-. El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros. En uno de ellos soy su enemigo…….. —El porvenir ya existe —respondí—, pero yo soy su amigo. ¿Puedo examinar de nuevo la carta? Albert se levantó. Alto, abrió el cajón del alto escritorio; me dio por un momento la espalda. Yo había preparado el revólver. Disparé……. El Jefe ha descifrado ese enigma. Sabe que mi problema era indicar (a través del estrépito de la guerra) la ciudad que se llama Albert y que no hallé otro medio que matar a una persona con ese nombre. No sabe (nadie puede saber) mi innumerable contrición y cansancio. En definitiva el hipertexto literario lo podríamos comparar con lo que sucede con las imágenes que nuestro ojo capta de forma invertida a como están realmente pero el cerebro se encarga de ponerlas de forma correcta.
Así el hipertexto literario se escribe de forma secuencial, y así queda plasmado en el papel, pero el que lo lee lo invierte y lo hace de forma no secuencial.
Como curiosidad quisiera citar un articulo en el que según el autor del mismo, Borges en su cuento "El Jardín de senderos que se bifurcan", propone sin saberlo (no podría haberlo sabido) una solución a un problema de la física cuántica todavía no resuelto. "El jardín", publicado en 1941, se anticipa de manera prácticamente literal a la tesis doctoral de Hugh Everett III publicada en 1957 con el título Relative State Formulation of Quantum Mechanics (6), y que Bryce DeWitt habría de popularizar como "La interpretación de los muchos mundos de la mecánica cuántica" (The Many-Worlds interpretation of Quantum Mechanics).Notas para un ensayo Borgiano

domingo, 8 de marzo de 2009

¿Web visible, Web invisible?

¿Web visible, Web invisible?
Si preguntásemos en la calle que es la Web invisible lo más seguro es que no nos lleváramos ninguna sorpresa, prácticamente nadie sabe lo que es, lo cual no me sorprende nada teniendo en cuenta que yo misma me enteré de su existencia la semana pasada.
Se denomina Web invisible o profunda a la información que no puede recuperarse con los mecanismos de búsqueda comunes. Estos mecanismos tratan de abarcar toda la Web, pero se calcula que los mayores motores de búsqueda alcanzan a indizar sólo entre un tercio y la mitad de los documentos disponibles. La Web invisible no sólo es de mayor tamaño que la Web visible o superficial sino que crece a mayor velocidad. Asimismo, mucha información disponible en la Web profunda, como la que se encuentra en bases de datos, tiene un alto valor potencial para el usuario.
El estudio realizado en el año 2000 por Michael K. Bergman nos ofrece una serie de datos que nos pueden dar una idea del tamaño de la parte invisible de la red.
- Según parece, de media, los sitios de la Internet profunda o invisible reciben un
50% más de tráfico mensual que las webs "visibles" o superficiales. La razón podría ser, según este estudio, que la calidad de los contenidos "profundos" es 1000-2000 veces mayor que los de la superficie, probablemente debido a lo exhaustivo de estos “webs profundos”.
“...mirar el cielo una noche clara y estrellada puede convertirse en un verdadero espectáculo. Podemos navegar con la vista a través de sus estrellas adivinando miles de figuras hasta identificar alguna de sus constelaciones o buscar con más precisión Virgo, Centauro o Perseo con ayuda de un planisferio. Sin embargo, sea cual sea el resultado de nuestra búsqueda, los hallazgos habrán quedado limitados al reducido espacio hasta donde es capaz de alcanzar nuestra vista, detrás, difuminada, se encuentra la Vía Láctea con un radio de 50.000 años luz y más de 100.000 millones de estrellas, y en su interior, totalmente opaco a nuestros ojos, una inimaginable nube galáctica repleta de información invisible para nosotros...” (J. Veiga)[1]
Con esta metáfora Jorge Veiga nos acerca al inmenso universo de la Web que nos ofrece todo un mundo de información, al que tenemos acceso y en el cual podemos navegar sin ayuda, lo que puede convertirse en una sensación maravillosa por la capacidad que te ofrece de viajar, visitar, ver, oír… todo sin moverte de tu casa, eso sí, necesitas de mucho tiempo para poder navegar sin rumbo fijo sólo por el deleite de navegar curioseando aquí y allá, cosa que sólo unos pocos pueden.
La mayor parte de los profesionales necesitan obtener información rápida y precisa, por lo que habitualmente recurrirán a los denominados “motores de búsqueda”, herramientas que permiten obtener un resultado más eficiente en cuanto a amplitud y precisión.
Por otro lado el incesante caudal de aportaciones científicas que incrementan el patrimonio universal de conocimientos, queda fielmente reflejado en la Web en consecuencia, la mayor parte de la información permanece invisible, en el interior de esa gran nube que representa Internet. Así, la principal dificultad con la que nos encontramos es simplificar lo abstracto, sintetizar lo complejo y obtener exclusivamente la información precisa en el menor tiempo posible.
Cuando se interroga a través de un buscador, se generan gran cantidad de direcciones, lo que obliga a dedicar mucho tiempo a analizar la información, para seleccionar sólo aquello que es realmente útil, desechando lo que habitualmente entendemos como “ruido”.
Esta barrera de dificultades que nos distancia de una información precisa y de calidad, tiene un coste negativo muy elevado. Esta situación, afecta a todos los que en algún momento nos convertimos en usuarios de Internet, y por tanto candidatos a sufrir sus efectos negativos con mayor o menor intensidad.
Además, la comunidad científica en general, necesita eliminar, no sólo el “ruido” de la información innecesaria sino aquella de baja calidad, o que por su naturaleza induce a la a confusión.
Por todo ello, uno de los retos más difíciles para las distintas disciplinas y para nosotros los tecno-humanistas, es sentarse frente a Internet para obtener información exhaustiva, precisa, pertinente y de calidad, que nos permita realizar un trabajo serio, científico y de la mejor calidad.
Sinceramente creo que la Web invisible reúne todos los requisitos anteriormente mencionados.








[1] Dr. Jorge Veiga de Cabo, Director de la Biblioteca Nacional de Ciencias de la Salud.